Medición de radiaciones electromagnéticas
Medición de radiaciones electromagnéticas
Si ha notado o quiere prevenir: insomnio, cansancio, dolor de cabeza, o la mala circulación sanguínea.
Si ha notado o quiere prevenir: insomnio, cansancio, dolor de cabeza, o la mala circulación sanguínea.
Efectuamos una medición de radiaciones electromagnéticas de su entorno y si los niveles son altos, le ofrecemos soluciones prácticas.
Efectuamos una medición de radiaciones electromagnéticas de su entorno y si los niveles son altos, le ofrecemos soluciones prácticas.

Antenas de telefonía móvil, líneas de alta tensión, redes WiFi, aparatos eléctricos…

Antenas de telefonía móvil, líneas de alta tensión, redes WiFi, aparatos eléctricos…
¿QUÉ OPINAN NUESTROS CLIENTES?
«Tenemos todo el apoyo de nuestras familias y amigos que nos dicen que lo mejor de todo a sido llamarte.»
Pilar Carbó (VALENCIA)
«Yo me encontraba en tratamiento oncológico por un linfoma y era más sensible a este tipo de campos. ¡A día de hoy estoy completamente sano!»
Álvaro (TOLEDO)
«Alberto tiene un «plus», y es que él mismo ha experimentado lo que significa ser electrosensible y cómo vivir con ello. Por todo, le estamos muy agradecidos y le deseamos que pueda seguir ayudando a muchas más personas.»
Jesús y Yolanda (BARCELONA)
«Mi padre que tiene alzheimer y estaba bastante nervioso y a veces agresivo ahora está mas tranquilo y duerme mejor; yo que me acostaba y dormía muy inquieta con muchas taquicardias y arritmias también se me han quitado y duermo mucho mejor.»
M. Victoria y Maria José (MÁLAGA)
«Muchísimas GRACIAS Alberto. Te apreciamos todos mucho, quizás por el momento tan particular en que apareciste en nuestra vida y por cómo nos ayudaste.»
Ana (MADRID)
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ACERCA DE ALBERTO CELA (INGENIERO TÉCNICO Y ELECTRO-HIPERSENSIBLE):


«En 1999 comencé a padecer los síntomas de la electrosensibilidad (insomnio, cansancio, dolor de cabeza…) después de vivir a 150 metros de una antena de telefonía móvil durante más de 7 años, y de una subestación eléctrica (35 años funcionando) ubicada en el mismo terreno de la antena.
Pero ahora sé, tras adiestrarme en el uso de los aparatos para discriminar, que lo que más me estaba afectando era un aparentemente inofensivo enchufe situado a sólo 10 centímetros del cabecero de mi cama, cuya radiación soporté durante al menos 18 años. Por otra parte, el uso intensivo de ordenadores con las antiguas pantallas de tubo de rayos catódicos durante aproximadamente 6 años terminó por agudizar y cronificar mis síntomas.
A contracorriente, y tras años de investigación, he transformado el sufrimiento en una fuerza creativa que me ha permitido mejorar progresiva y notablemente mi sintomatología mediante procedimientos nutricionales y detoxificantes, así como identificando y reduciendo el impacto de la contaminación electromagnética y ambiental en mi entorno más inmediato.
Actualmente asesoro a otras personas para ayudarles a mantener o mejorar su salud y calidad de vida desde el mejor servicio en medición de radiaciones electromagnéticas del mundo aprovechando la ética y profundidad de miras que me ha brindado la experiencia.»







